
Ha llegado ya la época de lluvia en las solitarias calles del Bronx. No es un buen sitio para caminar sin compañía, Las paredes oscuras de los barrios negros newyorkenses te ponen los pelos de punta, el sonido de la sirena de policía tampoco ayuda. Huele a indecisa polvora. Esquivar comentarios de vagabundos. Silvidos al pasar por las canchas de baloncesto. Subo el volumen de mi Ipod. De nuevo gracias a los ebatles, que alejan un poco la atmosfera quizás demasiado ‘street’ que me rodea ahora mismo. Un bus. Otro. Una moto. Enciendo el cigarro en una esquina. Apiro ondo el alquitran. Se apaga. Maldigo a la lluvia. Rutina. Rutina. Rutina.
Llegaron las lluvias, sin promesa alguna.
Me encanta todo tu blog *-*, pero ahora te digo por msn una cierta cosa :)
ResponderEliminarte quiero.
Este blog es fabuloso, está muy bien. Y está entrada es... simplemente pone los pelos de punta y se parece a mi rutina jajajaj.
ResponderEliminarUn beso :*